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1. Mi segundo nombre es Salvador, y por el amor de Dios, Lázaro no es mi nombre, es mi apellido. Enteraos de una puta vez ciberamigos de mierda.
2. Conservo un peluche desde hace veintidos años y siete días. El día que nací mi padre lo colocó en la cuna del hospital, a mi lado. Hay diferentes teorías girando alrededor de a qué clase de animal emula, unos dicen que es un mono blanco, otros un oso blanco, y algunos gilipollas aseguran que es una oveja. No duermo con el, evidentemente, está guardado en un armario esperando a revalorizarse.
3. De pequeño quería ser un mono cuando fuera mayor. Luego decidí ser funcionario.
4. En ocasiones, solo a veces, cuando un desconocido me ha preguntado la hora en la calle he entrado en pánico y he sido incapaz de decirla correctamente hasta el cuarto o quinto intento, equivocándome con una diferencia de más de 8 horas. Una vez casi salgo corriendo entre la muchedumbre, haciendo zig zag y agitando mis brazos en el aire.
5. Soy, en parte, judío.
6. Me gusta el deporte, pero odio el bombo que se le da al fútbol. Amo la música y escucho más de 10 géneros musicales, pero me dan tirria los Beatles. Me gusta hacer ejercicio, entrenar, y llevo una rutina diaria, pero odio correr. Me gustaba dibujar de pequeño y no se me daba mal, pero siempre suspendía Plástica porque era incapaz de dibujar por obligación. Me encanta el cine, pero… ¿Odio a Matt Damon? No soporto muchas cosas del cine, pero llevo 10 minutos tratando de escribir algo concreto y no me puedo quitar de la cabeza la idea de odiar a Matt Damon.
7. Siempre he querido aprender a tocar la batería.
8. Me gustan los juegos de rol, he jugado a Dungeons & Dragons y no soy un jodido psicópata sediento de sangre que colecciona katanas. Hecho que algunas personas son incapaces de asimilar.
9. De pequeño casi dejo esteril a un amigo haciéndole una prueba para entrar en un elitista club sin objetivos ni actividades que nos inventamos un par de amigos y yo. La prueba consistía en dejarse meter dentro de la parte delantera del calzoncillo una monstruosa pócima que me inventé, consistente en piedrecitas, arena de la playa, tierra húmeda, gusanos, zumo de naranja, algunas cosas más y… El elemento sorpresa: Savia de cáctus de la urbanización. No volví a saber de él hasta que pasaron unos años, cuando me dijeron que su prepucio alcanzó el tamaño de una manzana y tuvieron que llevarlo al hospital.
10. Estoy completa y estúpidamente enamorado de una mujer un gnomo un hombre una estrella del rock una grapadora la mujer de mi vida.
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Realmente son más de diez cosas al final…
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Y yastá. Ahora sabéis un poquito más de mi.




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